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Ecología - Razones para un mundo sostenible.

EDAD CONTEMPORÁNEA

Edad Contemporánea
[editar] Las crisis de las exportaciones agrícolas que sufrió Canarias en el siglo XVIII provocaron profundas recesiones, lo que se agravaría con la posterior independencia de las colonias americanas y el giro de la economía española hacia el proteccionismo. Éste resultará nefasto para Canarias, que nunca había mantenido estrechas relaciones comerciales con los territorios ibéricos. En este contexto de miseria comenzó un auténtico éxodo migratorio hacia Cuba, Puerto Rico y las jóvenes repúblicas americanas. En mitad de esta profunda crisis, que durará hasta mediados del siglo XIX, se sientan las bases teóricas del llamado librecambismo isleño, apostando las islas por un sistema económico diferente al del resto del Estado. Las presiones políticas de las oligarquías insulares dan como resultado final el Decreto de Puertos Francos de 1852, que establece un régimen de libertad comercial para Canarias. El primer cultivo que se beneficia de ello será el de la cochinilla, insecto de la tunera o chumbera del que se [[Imagen:Bahia luz las palmas 1912 jordao da luz perestello.jpgthumb300pxEl puerto de La Luz y Las Palmas] en 1912extrae un tinte natural. Con ella se reinauguran las relaciones comerciales con una Inglaterra que precisaba de colorantes para su industria. A finales del siglo XIX cuando los colorantes artificiales desbancan a la cochinilla, los británicos introducen en Canarias el plátano, cuya exportación estaría en manos de compañías comerciales como Fyffes. El colonialismo europeo en África y el creciente trasiego comercial convierten una vez más a los puertos de las islas en estratégicos puntos de escala para las rutas atlánticas. Otro fenómeno crucial para entender la historia contemporánea de Canarias será la rivalidad entre las élites de las ciudades de Santa Cruz de Tenerife y Las Palmas de Gran Canaria por la capitalidad de las islas, que se encontraba en la primera. Tras décadas de desencuentros, en 1927, durante la dictadura de Primo de Rivera, se procede a la división del archipiélago en dos provincias: Las Palmas y Santa Cruz de Tenerife. El pleito insular debilitó las posibilidades del nacionalismo canario, que apenas tuvo presencia en las islas hasta los últimos años del franquismo, teniendo mayor relevancia hasta ese momento entre las colonias de canarios emigrados a América. El 17 de julio de 1936, el general Francisco Franco, entonces comandante general de Canarias, da un golpe de estado contra el gobierno de la II República que un año más tarde presidiría el grancanario Juan Negrín. Las islas pasan al "bando nacional" de una España en guerra. Tras ésta se iniciará la dictadura franquista, hasta la muerte de Franco en 1975. La posguerra y buena parte del franquismo estarán marcados en Canarias por una nueva interrupción de su secular relación con otras economías ajenas al ámbito peninsular: serán tiempos de miseria y emigración, fundamentalmente a Venezuela. Desde los años 60 irrumpe en las islas el turismo de masas como nueva alternativa económica, que perdura hasta la actualidad. En 1972 se dicta la Ley de Régimen Económico y Fiscal de Canarias que plantea un marco de desarrollo propio para las Islas, en el que no sólo se actualiza el tradicional sistema de franquicias canario, sino que se incorpora un amplio repertorio de medidas económicas y se articula una Hacienda propia insular.

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